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Metodología en fútbol base post Covid ¿Es necesario realizar ajustes?

Periodización Táctica o Entrenamiento Estructurado: ¿Cuál es más recomendable en Fútbol Base?

Por definición, la metodología se entiende como el conjunto de procedimientos racionales utilizados para alcanzar un objetivo.

Tomando esto como punto de partida, podemos diferenciar dos grandes líneas de trabajo que vienen asentándose como referentes metodológicos en el fútbol a lo largo de los últimos treinta años: la Periodización Táctica (PT),
de Vitor Frade, y el Entrenamiento Estructurado (EE), de Francisco Seiru·lo.


Ambas metodologías abandonaron el pensamiento clásico basado en el trabajo por partes del juego para pasar a ejecutar tareas en las que se busca integrarlo, todo cuanto sea posible.


La principal diferencia entre ambos métodos es el eje del mismo. Mientras que en la PT el eje sobre el que descansa todo el trabajo es el modelo de juego, para el EE lo es la optimización del jugador y sus estructuras.

Partiendo de la base de que los dos han cosechado grandes éxitos, si hablamos de fútbol base y, en concreto, de escuelas o clubes de fútbol en el que sus jugadores tienen niveles dispares, fijar el eje en el modelo de juego sería perjudicial para el desarrollo de las aptitudes de los jugadores.

De ahí que, en la mayoría de los clubes de alto rendimiento, el modelo usado sea el EE sobre todo en las primeras etapas de formación.

Entrenamiento Estructurado en fútbol base

Como hemos comentado anteriormente, el eje central de esta metodología de trabajo es el jugador, al que se define como Ser Humano Deportista (SHD).

Esta definición responde a cómo este método ve al jugador, diferenciando en él las siguientes estructuras como aquellas que lo conforman: biológica, cognitiva, coordinativa, condicional, emotivo-volitiva, creativo expresiva, socio-afectiva y mental; y entendiendo que, en todo momento, en mayor o menor medida, se están llevando a cabo.

A partir de aquí, el EE considera que la capacidad del jugador para competir aumentará cuando sus estructuras se optimicen equilibradamente.

Y, ¿cómo optimizamos dichas estructuras? Gracias a las tareas o, como Seiru·lo las llama, Situaciones Simuladores Preferenciales (SSP).

Estas SSP tienen como objetivo la adopción de unas conductas como preferenciales sobre otras mientras los jugadores las van resolviendo llegando al concepto “repetir sin repetición” lo que permitirá una auto-mejora por parte del jugador buscando que este tome conciencia de las diferentes conductas posibles a asumir en función de cada situación de juego que se esté desarrollando.

Con esto lograremos que el aprendizaje sea significativo ya que el propio jugador experimentará cómo se va capacitando, para resolver de manera más eficiente las SSP, según se aumente la dificultad de estas, y, por tanto, tomando conciencia de su mejora competitiva.


Una adecuada comprensión de las SSP que nos lleve a diseñar adecuadamente cada una de ellas adaptándolas a la etapa, necesidades del grupo y del jugador y momento de la temporada será esencial para obtener grandes resultados.


Además, saber ajustar la dificultad de las SSP será imprescindible para poder realizar un buen trabajo a lo largo de las diferentes etapas formativas. Esto hará que el jugador, a lo largo de su formación, consiga experimentar suficientes situaciones como para adoptar, de la manera más
eficiente y competitiva posible, la conducta más adecuada en cada momento del partido.


Normalmente metodología suele ir asociada erróneamente a una identidad de juego del tipo posicional o asociativa. Sin embargo, la manera cíclica en la que comprende el juego hace que esta sea lo suficientemente flexible como para interpretar y generar SSP ajustables a cualquier otra identidad por lo que será asumible para cualquier club independientemente de su idea de juego.

Sabiendo esto, ¿es necesario ajustar la metodología tras el Covid?

Es cierto que nunca antes habíamos vivido una situación similar a la actual en la que nuestros jugadores de fútbol base estuviesen tanto tiempo sin entrenar, la metodología basada en el EE no debería mostrar cambios pese al Covid pues, como hemos visto, dispone de herramientas suficientes para estimular de manera eficiente todas las estructuras que componen el jugador.


Aunque en este momento es probable que se considere a la estructura condicional, la encargada de las cualidades físicas, como la más perjudicada por la inactividad del jugador, no debemos olvidar que el jugar se aprende jugando por lo que, del mismo modo, se olvida no jugando.

Esto nos hace ver, por tanto, que la estructura cognitiva, la encargada del proceso percepción-acción, también se verá disminuida. Siendo esta situación extensible al resto.


Dicho razonamiento nos lleva, una vez más, al punto de partida del EE: el nivel de cada estructura desde el que inicia cada uno de nuestros jugadores. Por tanto, la vuelta a los entrenamientos tras el Covid será un reinicio para todos nuestros jugadores en el que seguir trabajando en base a nuestra metodología inicial.

Escrito por Juan Antonio Macarro

Actual Responsable del Área de Metodología del C.D. Badajoz de 2ª División “B” Española

Técnico Deportivo en Fútbol

Ex Futbolista Profesional

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